Presentación del libro “Tiempo deshabitado” de Miguel Fuentes

Presentación del libro “Tiempo deshabitado” de Miguel Fuentes

Nuestro compañero y amigo, Miguel Fuentes , presenta su segundo libro titulado “Tiempo deshabitado” de Versátiles Editorial, en un acto que será presentado por nuestro alumno de bachillerato Javier Polo el próximo 14 de Junio a las 19.00 en nuestro colegio…¡No te lo pierdas!

Este mi tercer libro – y segundo Poemario- que ya se desliza entre tus dedos, querido lector, y, a pesar de todo, amigo- trae el aroma humedecido de las hojas de los árboles que te dan vida a ti y al libro y, por ello, se sitúa entre las nubes y la arcilla de que estás constituido.

¿Qué aportan de nuevo estos versos con respecto al libro anterior, aquellas Profecías soñadas en las plazas donde mendigos y palomas se ignoraban?

He bajado a la tierra sin traicionar a las nubes y me he percatado de algo que antes sólo intuía: en el principio fue la palabra. No es fácil bajar sin traicionar. Mucho más fácil es la traición en ascenso, aunque sea a ninguna parte.

Quiero decir que no voy yo de mí al verso, sino que antes fue el verso. Lo que soy lo soy después del poema. Por tanto, sin la poesía, el poeta no es sino un fantasma de sombras. Con la poesía, un fantasma de sombra y luz.

Cuando escribo -un ejemplo- “el hipérbaton de las madrugadas”, no es que haya un preludio de desorden en mi vida –en toda vida-, sino que es el caos lo que se inaugura después del verso.

  El libro no lleva partes, ni estructura; ni números, ni títulos los poemas, para que nada te distraiga. El enemigo de lo esencial es la distracción, el ruido, las partes, el número y tu indiferencia, aunque ésta inspira y tú solo respiras.

   Nada se acerca tanto a comprender el mundo que la poesía, sobre todo para quienes el mundo ya es incomprensible. A veces, entonces, uno cree apresar el secreto telúrico del cielo y las raíces, los ojos y la lluvia, y es, en ese justo momento cuando huye la sustancia de poema. Cuando crees que ya lo tienes es cuando las palabras se escapan entre tus dedos y una soledad de astro sobrecoge al escritor. Surge la angustia disfrazada de días sin versos.

   Quiero que sepas, lector amable y paciente que aún sigues leyendo, que escribo para ti, para que te afanes en descubrir la sorpresa que el mundo encubre, ya en forma de espanto, ya en forma de estremecimiento ante el crujido sordo de las horas.

 

 

MIGUEL FUENTES ARIAS

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